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segunda-feira, 18 de maio de 2015

Mexico lindo y querido

17/5/2015, Blog de Luís Britto García 
Texto e fotos enviados pelo autor 
Autor: Luís Britto García 

 
 
 
1
 
El sabio artículo 33 de la Constitución Mexicana castiga con deportación al extranjero que intervenga en política interna. Ni modo. No hay latinoamericano digno que pueda sentirse extranjero en el país azteca.

Por igual nos pertenecen sus grandezas y sus caídas. Por el trópico se muere, por México se mata. A poco no lleva más de dos siglos demostrando que tantos millones de almas no hablaremos inglés.


2
 
Lázaro Cárdenas inaugura las nacionalizaciones de nuestras industrias petroleras en 1938. Como Venezuela, aprovecha una coyuntura internacional: la Guerra Mundial.

Lo hizo a lo puro macho. Estados Unidos necesitado de petróleo podía repetir su invasión de 1848. En 2000 los trabajadores de PEMEX intentan una huelga contra el presidente Fox.

Em Venezuela, como en México, la Nómina Mayor aspira a apropiarse de La industria. En México, como en Venezuela planearon subastarla. La caída de los precios de la energía fósil abre un compás de espera. La catástrofe diferida, llamaba el entrañable Carlos Monsiváis al modo de vida mexicano, sin saber que quizá calificaba el nuestro.



3
 
En la Jornada sobre la Revolución Bolivariana y la Construcción Del Socialismo del siglo XXI en Venezuela, en el Estado de Hidalgo, Ana Esther Ceceña explica más diáfano que La Región Más Transparente eso de la agresión contra los países productores de energía.

América Latina tiene el 21% del petróleo del mundo, Venezuela el 17%. Se declara la Guerra Económica contra un país cuando no se lo controla. Contra los países díscolos utiliza Estados Unidos un repertorio de estrategias:
 
1) Congrega a los países dóciles en áreas regidas por tratados que colocan los intereses de las inversiones por encima de la soberanía y los de los grandes capitalistas sobre los de los pequeños, como ocurre mediante los TLC con México, Colombia, Perú, Chile; con su integración en un Eje del Pacífico, y la sujeción a las normas de la OMC y del Banco Mundial.

2) Establece rutas de comunicaciones para la extracción de riquezas y corredores Sur-Norte y Oeste-Este.

3) Militariza territorios para subordinarlos: el año 2000 había 17 bases de los EUA en América Latina; para 2013 existen 39 bases militares fijas y 43 itinerantes. Estados Unidos siembra armas en regiones conflictivas, entrena en su uso a las poblaciones, implanta las drogas en lãs comunidades.

4) Agrede económicamente, mediante el otorgamiento de créditos que devienen impagables, Tratados de Libre Comercio, Fondos Buitre.

5) Destruye las Empresas del Estado, y carga a éste el costo de su reconstrucción, como en Irak.

6) Cambia los patrones alimenticios, para forzar la dependencia de las importaciones.

En resumen, la guerra viene de manera invisible, desde abajo, y desde abajo hay que pelearla.



4
 
¿Cómo se pelea la guerra desde abajo? En el Centro de Investigaciones sobre América Latina y el Caribe (CIALC) de la UNAM, denuncio una vez más que en Estados Unidos hay más de 400 centros de Estudios Latinoamericanos, mientras que en nuestra región apenas diez son dignos de tal nombre. En el Club de Periodistas de México diserto sobre los monopolios de la comunicación, y me regalan su revista Voces, en cuya portada Paul Craig Roberts proclama: “Los periodistas en EUA son prostitutas (ing.: presstitutes) para el gobierno y las corporaciones”.

En el Instituto Panamericano de Geografía e Historia concuerdo con quienes reprueban El nombre de Estados Unidos de México, pero advierto que el emblema Del organismo está trazado con una proyección en la que América del Norte aparece casi de doble tamaño que la del Sur.


5
 
Los primeros pobladores inventaron el maiz. Digo inventaron porque a partir de mazorcas del tamaño de un cigarrillo mediante cruces e hibridaciones crearon los centenares de espléndidas variaciones del cereal. Fue tal su veneración, que se deformaban el cráneo, alargándolo para que pareciera una mazorca. Por el maíz se levantaron imperios y estallaron revoluciones.

El Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos dio paso libre a las masivas importaciones del grano desde el Corn Belt, que arruinaron la producción mexicana. Arriba de cinco millones de agricultores arruinados perdieron sus tierras y debieron huir a las ciudades, a sembrar en el asfalto su desamparo.

A dos cuadras del paseo de La Reforma un juglar callejero monta en sus hombros un niño con grandes bombachos rojos bajo los cuales un par de globos fingen unas monstruosas nalgas que se menean o laten como un corazón arrancado. Acurrucados trás un poste almuerzan chucherías importadas envueltas en papel de aluminio.


6
 
Así como la acción oficial permite el paso libre de las mercancias estadounidenses hacia México, la acción extraoficial apaña el libre paso del Cartel del Pacífico hacia Estados Unidos. La Guerra de la Cabra, como llama Luis Villoro a la masacre de la Droga, deja más de 50.000 bajas em cinco años.
 
A comienzos de mayo de 2015 los narcos ultiman una decena de militares y derriban un helicóptero, mientras el PRI y el PRD se enfrentan a trompadas y palos en las calles y convocan luego a suscribir um pacto de civilidad.
 
El presidente Peña Nieto se queja de que los médios estigmatizan al país con el tema de la violencia. En el vestíbulo del Museo de Antropología los artistas plásticos rinden homenaje a los 43 desaparecidos en Ayotzinapa con afiches en los que retratan a las víctimas.
 


7
 
Vitoreo la gran concentración de movimientos sociales en apoyo a La Revolución Bolivariana en Tula, tierra de Gigantes y Pirámides.
 
De regreso a Caracas por las ventanillas del avión me despiden las cimas humeantes del Popocatepetl y del Ixcacihuátl. No se sabe cuándo la Pirámide, secreto emblema del volcán, renunciará a su pausada acumulación de jerarquias para estallar en la erupción revolucionaria.
 
Bienaventurados los movimientos sociales, porque sus bases se convertirán en cumbres.
 

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CONSULTE TAMBIÉN:


DESCARGUE LOS LIBROS DE LUIS BRITTO EN INTERNET:

  1. Rajatabla  
  2. Dictadura Mediática en Venezuela  
  3. La invasión paramilitar: Operación Daktari
  4. Socialismo del Tercer Milênio
  5. La Ciencia: Fundamentos y Método  
  6. El Imperio Contracultural: del Rock a la Postmodernidad
  7. El pensamiento del Libertador: Economía y Sociedad
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[*] Luis Britto García. Caracas, 1940. Narrador, ensayista, dramaturgo, dibujante, explorador submarino, autor de más de 60 títulos. En narrativa destacan Rajatabla (Premio Casa de las Américas 1970) Abrapalabra, (Premio Casa de las Américas 1969) Los fugitivos, Vela de armas, La orgía imaginaria, Pirata, Andanada y Arca. En teatro, La misa del Esclavo (Premio Latinoamericano de Dramaturgia Andrés Bello 1980) El Tirano Aguirre (Premio Municipal de Teatro1975) Venezuela Tuya (Premio de Teatro Juana Sujo en 1971) y La Opera Salsa, con música de Cheo Reyes. Con Me río del mundo obtuvo el Premio de Literatura Humorística Pedro León Zapata. Como ensayista publica La máscara del poder en 1989 y El Imperio contracultural: del Rock a la postmodernidad, en 1990, Elogio del panfleto y de los géneros malditos en el 2000; Investigación de unos medios por encima de toda sospecha (Premio Ezequiel Martínez Estrada 2005), Demonios del Mar: Corsarios y piratas en Venezuela 1528-1727, ganadora del Premio Municipal mención Ensayo 1999. En 2002 recibe el Premio Nacional de Literatura, y en 2010 el Premio Alba Cultural en la mención Letras .

quinta-feira, 30 de janeiro de 2014

Sobre as drogas dos “Pacificadores”

24/1/2014, Nikolai Malishevski, Strategic Culture
Traduzido pelo pessoal da Vila Vudu

Militar dos EUA-OTAN patrulha uma plantação de papoula (ópio) no Afeganistão
Pelo 3º ano consecutivo, o Afeganistão ocupado pela OTAN cultivou número recorde de papoulas do tipo que produz ópio. Segundo relatório do Gabinete da ONU para Drogas e Crimes [orig. United Nations Office on Drugs and Crime (UNODC)], em 2013 as culturas de papoula de ópio no Afeganistão ocuparam a maior superfície de terra, ultrapassando todos os registros anteriores. Apesar das condições climatológicas desfavoráveis, sobretudo em áreas no oeste e no sul do país, as plantações para produção de ópio ocupavam um total de mais de 209 mil hectares, 36% a mais que no ano anterior.

Taxa de crescimento das plantações de papoula-ópio.
Tabela 1. Em duas décadas, segundo o relatório.
Tabela 2. Comparação (em %), de 2012 e 2013.
Oficialmente, o cultivo da papoula-ópio – principal componente para a produção de heroína – é proibido por lei no Afeganistão, embora o número de províncias nas quais a planta está sendo cultivada não pare de crescer. A produção de ópio alcançou a marca de 5.500 toneladas, mostrando crescimento de 49% em comparação com 2012.

A propaganda ocidental culpa os Talibã pela produção de ópio, ou representantes do regime, que estariam imersos no tráfico de drogas. Mas essas alegações não se confirmam, se se observa o que está realmente acontecendo.

O comando da OTAN diz que os Talibã

(...) opunham-se inicialmente às drogas, mas agora ou cultivam eles próprios, ou criam “impostos” sobre as colheitas das fazendas produtoras .

Mas os comandantes dos Talibã têm repetido, com insistência, que os mujahideen afegãos estão em luta de jihad contra as forças de ocupação; e que o Islã proíbe estritamente tanto o consumo de álcool quanto de drogas. E deve-se dizer que, sim, os islamistas fanáticos seguem essa regra ao pé da letra.

Militares da OTAN e plantadores de papoula (ópio) no Afeganistão
Quanto aos fantoches do ocidente, como Karzai e os que o cercam, aí, sim, há provas mais do que suficientes de envolvimento deles na produção e no comércio de drogas. Em outubro de 2013, eclodiu um escândalo em Kabul quando, durante inspeções no Afeganistão, descobriu-se que 65 altos funcionários da inteligência afegã eram dependentes de heroína. Alguns anos antes, se soubera que a CIA financiava Ahmed Wali Karzai, irmão mais moço do presidente Hamid Karzai, o qual era conhecido, já há mais de oito anos, como um dos principais traficantes de ópio na região.

Nikolai  Malishevski
Pesquisadores norte-americanos insistem que o tráfico de ópio nos EUA está sendo controlado por redes e cartéis que foram descobertos durante o caso “Irã-Contras” e que não suspenderam suas atividades desde os anos 1980s:

O pilar do regime de Karzai é o apoio que recebe do tráfico de drogas, e, para nós, esse pilar é intocável. Os EUA convertemos o Afeganistão no maior fornecedor mundial de heroína. E isso aconteceu sob o comando da CIA – observam aqueles pesquisadores.

Segundo informação recolhida de vários jornais de grande circulação (The Daily Mail, The New York Times, Pakistan Dail etc.), os principais fornecedores de heroína para o mercado global seriam:


  • Izzatullah Wasifi, governador da província Farah; presidente da Administração Geral Afegã Independente contra a Corrupção, cujas atribuições incluem o combate ao cultivo de papoulas e à produção de ópio, e amigo de infância de Hamid Karzai; e que foi preso por autoridades dos EUA, em julho de 1987, por tráfico de heroína de alto grau (!);
  • Jamil Karzai, presidente do Partido Nacional da Juventude Solidária do Afeganistão [orig. National Youth Solidarity Party of Afghanistan], membro do Conselho Nacional Afegão de Segurança e sobrinho de Hamid Karzai, que manteria relações de negócios com Haji Mohammad Osman, proprietário de um laboratório de produção de drogas no distrito de Achin, na província de Nangarhar (na pequena região do Damgal);
  • Abdul Qayum Karzai, membro da Câmara Baixa da Assembléia Nacional Afegã, ex-empregado da Unocal, empresa norte-americana, e irmão de Hamid Karzai, e que seria o grande barão da droga em Kandahar;
  • Shah Wali Karzai, irmão de Hamid Karzai, proprietários de campos de plantação de papoulas nas províncias de Kandahar, Nangarhar, Urozgan, Zabul, Paktia, Paktika e Helmand; e dúzias de autoridades do Executivo e do Judiciário afegãos, além de funcionários do Ministério de Relações Interiores do Afeganistão. 
Família Karzai em foto sem data. Em pé: Shah Wali Karzai, Ahmed Wali Karzai, 
Hamid Karzai, atual presidente, e Abdul Wali Karzai. Sentados: Abdul Ahmad Karzai, 
Qayum Karzai; Abdul Ahad Karzai, o patriarca, e Mahmoud Karzai.
Se se acredita na imprensa-empresa ocidental, os responsáveis pelos crimes de produção e tráfico são fantoches do ocidente, como a família Karzai e seu círculo, aos quais a mesma imprensa-empresa ocidental culpa pelo rápido crescimento do número de dependentes de heroína em todo o mundo.

Mas a verdade é que só 20% das papoulas-ópio são cultivadas nos distritos do norte e do centro do Afeganistão, que são as regiões controladas pelo governo Karzai.

Todo o resto da produção desse veneno tão lucrativo vem das províncias do sul, da fronteira com o Paquistão – áreas controladas pelas forças da OTAN. O principal centro de produção de drogas é a província de Helmand, que está sob comando de forças do exército britânico.

Áreas de cultivo de papoula (ópio/heroína) no Afeganistão em 2012
(clique na imagem para aumentar)
Em vez de ajudar os agricultores afegãos a mudar-se para colheitas alternativas, os “pacificadores” limitam-se exclusivamente a discutir por que a produção só aumenta; e, segundo provas recolhidas de fontes locais e internacionais, os “pacificadores” também participam ativamente do “negócio”. Alguns analistas estão atribuindo essa “participação” ao fato de que os EUA tentam por todos os meios evitar um conflito potencial contra os barões da droga, cujo apoio político é importante para a existência do governo Karzai.

Mas o que se vê, de fato, é que os EUA estão ignorando deliberadamente o elo que há entre o tráfico de drogas, a crescente instabilidade no Afeganistão e o crescimento de atividade terrorista na região. Dito de forma simples: se os EUA estão garantindo aos barões da droga toda a liberdade de que precisam para manter o “negócio” (em troca de apoio político ao governo de Karzai), os EUA estão, de fato, trabalhando contra os próprios objetivos pelos quais invadiram o Afeganistão: garantir paz e segurança ao país.

Thomas Ruttig
Especialistas ocidentais como Thomas Ruttig, co-diretor do centro de pesquisa independente Afghanistan Analysts Network, observa que:

(...) com a próxima retirada das forças da OTAN do Afeganistão, diminuiu muito a pressão, pelas autoridades, contra os plantadores de papoula-ópio. O relatório divulgado pela ONU diz, dentre outras coisas, que em 2013 as autoridades destruíram 24% de pés de papoula-ópio a menos, que antes.

Resultado: o Afeganistão está-se afirmando, consistentemente, como o maior fabricante de ópio do mundo, produzindo mais de 90% de tudo que o mundo produziu em 2013.

Há três anos, os mesmos analistas da ONU observaram que as papoulas estavam sendo cultivadas em apenas 14, das 34 regiões do país; no início de 2014, esse número já subiu para 20. Enormes plantações reapareceram em províncias do norte do Afeganistão, como Balkh e Faryab, nas quais a papoula-ópio havia sido declarada erradicada. Essas províncias afegãs são vizinhas de dois países da Commonwealth of Independent States (CIS, organização que reúne 11 repúblicas ex-soviéticas, inclusive a Rússia) – o Uzbequistão e o Turcomenistão.

Simultaneamente, se observa que está em andamento um processo para militarizar os grupos internacionais de drogas concentrados na região.

Viktor Ivanov, chefe do Serviço Federal de Controle das Drogas da Federação Russa [orig. Federal Drug Control Service of the Russian Federation (FSKN)], diz:

Viktor Ivanov
Já se vê que estão surgindo grupos armados que, vários deles, são ramificações dos cartéis de drogas no norte do Afeganistão. Esses grupos têm suas próprias unidades de combate (...) No Afeganistão, já está em andamento a rápida militarização de grupos ligados ao tráfico. De modo geral, são bem armados. Têm armas leves, armamento portátil, granadas e lança-granadas, e usam regularmente essas armas. O orçamento de grupos ligados aos tráfico como esses é de cerca de 18 bilhões de dólares norte-americanos. É dinheiro que obtêm da produção da droga, e motivo pelo qual esses grupos converteram-se em fator importante em tudo que tenha a ver com a situação política, econômica e criminal dentro dos estados da Ásia Central.

Já há muitos anos, os EUA vêm usando o tráfico de drogas para manter sua Guerra Fria contra os estados pós-soviéticos, porque consideram que a droga seria elemento eficiente para minar o potencial humano dos exércitos adversários naquelas áreas.


Às vésperas de se retirarem do Afeganistão, as forças de ocupação da OTAN tratam de reforçar a produção de papoulas-ópio, por todos os meios possíveis. Assim, contam com empurrar o conflito para confrontos cada vez mais violentos, usando grupos armados das máfias da droga, que se concentram ao longo da fronteira sul da ex-URSS. Por isso, lá circulam hoje tantas armas e tantos grupos armados mantidos pelo tráfico, mas que se ocultam por trás de “bandeiras” islamistas e de slogans “jihadistas”...

terça-feira, 9 de agosto de 2011

Colômbia: Pilhagem, esperança e paz


James Petras

por James Petras

Vivemos tempos de grande destruição e de grandes oportunidades econômicas. A América Latina não é exceção. No contexto global, o Império estadunidense está empenhado em guerras destrutivas (Afeganistão, Iraque, Paquistão, Líbia, Iêmen, Somália e Haiti). Em contraste, a China, Índia, Brasil, Argentina e outras “economias emergentes” estão expandindo comércio, investimentos e reduzindo a pobreza. A União Europeia (UE) e os Estados Unidos (EUA) estão em crises econômicas profundas. A periferia da UE (Grécia, Irlanda, Portugal, Espanha) está totalmente em bancarrota. As “dependências” dos EUA na América do Norte (México), América Central e Caribe são narcoestados virtuais praguejados pela pobreza em massa, taxa de crime astronômicas e estagnação econômica. As dependências dos EUA são pilhadas por multinacionais, oligarcas locais e políticos corruptos.


A Colômbia posiciona-se em encruzilhadas: ela pode seguir as pegadas do seu antecessor, o narcopresidente Álvaro Uribe, e permanecer uma dependência militar, um solitário posto avançado do Império estadunidense na América do Sul. A Colômbia pode permanecer à margem da maior parte dos mercados mundiais dinâmicos e em guerra com o seu povo ou, através de uma nova liderança sócio-política, pode efetuar uma reorientação profunda de política e consumar uma transição rumo a maior integração com os mercados dinâmicos do mundo.

A Colômbia tem todos os ingredientes objetivos (recursos materiais e humanos) para ser parte da nova ordem dinâmica. Mas primeiro e acima de tudo ela deve abandonar seu papel como vassalo militarizado dos Estados Unidos e objeto de exploração de uma oligarquia rentista. A Colômbia deve deixar de apoiar golpes dos EUA (Honduras, Venezuela) e de ameaçar seus vizinhos (Equador).

A Colômbia não pode desenvolver suas forças produtivas e financiar a modernização da educação superior e melhoria de treino técnico e [ao mesmo tempo] gastar milhares de milhões com as centenas de milhares de militares, paramilitares, polícias e operativos de inteligência. O aparelho repressivo militar está orientado para a repressão dos setores da força de trabalho mais produtivos, criativos e motivados. A prosperidade depende da paz civil a qual depende da profunda desmilitarização do estado colombiano. A conexão entre a economia e o pode militar é clara. A China gasta um décimo do orçamento militar dos EUA, mas cresce cinco vezes mais rápido. A política externa independente do Brasil e o realinhamento com o mercado asiático levou a um alto crescimento, ao passo que o México, como um satélite do North American Free Trade Treaty, é um estado estagnado e fracassado.

Desmilitarização: As especificidades da Colômbia

A Colômbia é a sociedade mais militarizada da América Latina, com o mais elevado número de vítimas na sociedade civil. O “militarismo” na Colômbia inclui a maior força militar ativa operacional dentro das fronteiras do estado e ser o maior recipiente de financiamento militar da maior potência militarista do mundo. Como cliente subordinado do Império estadunidense, a Colômbia tem o pior registro de direitos humanos, no que se refere a mortes de jornalistas, sindicalistas, ativistas camponeses e advogados de direitos humanos.

Contudo, a violência estatal e para-estatal não é aleatória. Mais de 4 milhões de agricultores, camponeses e intermediários rurais foram expulsos à força e suas terras foram tomadas por grandes latifundiários, narcotraficantes, generais e homens de negócio aliados ao governo. Em outras palavras, o Estado terrorista e a expulsão em massa é um método peculiarmente colombiano de “acumulação de capital”. A violência do Estado é o método para assegurar os meios de produção para aumentar agroexportações às custas de famílias de agricultores.

Na Colômbia, o extermínio estatal e para-estatal substitui o mercado e “relações contratuais” no cumprimento de transações econômicas. As relações desiguais entre um estado militarista e movimentos populares da sociedade civil têm sido o principal obstáculo a uma transição de um regime político oligárquico para um sistema eleitoral democrático e pluralisticamente representativo.

A Colômbia combina formas de representação da elite do século XIX com meios de repressão militar altamente desenvolvidos do século XXI: um caso de desenvolvimento desigual e combinado. Em consequência deparamo-nos com “crescimento desequilibrado”, um aparelho militar, policial e paramilitar super-desenvolvido e subdesenvolvidas instituições sociais e políticas dispostas e capazes de entrar em negociações através da reciprocidade e dos compromissos dentro de uma estrutura cívica.

A cultura do estado de “guerra permanente” mina as condições de confiança e reciprocidade e levanta riscos inaceitáveis para quaisquer interlocutores sociais e políticos.

Dentro do estado militarizado – especialmente devido às suas ligações profundamente enraizadas a instituições militares regionais dos EUA – apenas “negociações” que reforçam a atual ordem socioeconômica e disposição política institucional são aceitáveis. Mesmo reconhecidos “mediadores da paz” empenham-se em “negociações” só com um lado exigindo concessões unilaterais de insurgentes e raramente fazem exigência de concessões recíprocas do Estado.

A maior parte dos países latino-americanos que passaram por transições do domínio ditatorial para a política eleitoral respeitou os oponentes. Só a Colômbia assassinou toda a liderança política e os ativistas – da União Patriótica – que se converteram da luta armada para a luta eleitoral. Nenhuma outra oposição latino-americana (ou europeia ou asiática) experimentou a violência do estado infligida à União Patriótica (UP): o assassínio de 5.000 ativistas incluindo candidatos ao Congresso e à Presidência.

Os atuais regimes de centro-esquerda da América do Sul, suas economias em expansão e as lutas de movimentos sociais livres e abertas, são um produto de levantamentos sociais (entre 1999-2005) que terminaram com as “políticas militarizadas”. Revoltas populares na Bolívia, Argentina, Equador e Venezuela abriram o caminho para o centro-esquerda. No Brasil, Uruguai e Chile movimentos sociais ajudaram a deslocar regimes de direita.

Em consequência de lutas de massa e levantamentos populares, regimes de centro-esquerda prosseguem políticas econômicas relativamente independentes e programas antipobreza e progressistas. Eles elevaram padrões de vida e proporcionaram espaço político e social para a continuação da luta de classe

A Colômbia é um dos poucos países que fracassaram em efetuar a transição de um regime militarista de direita para um modelo de bem-estar e desenvolvimento de centro-esquerda, porque ao contrário do resto da América Latina ela ainda tem de experimentar um levantamento popular, resultando numa nova configuração política.

Colonatos de paz: América Central ou Indochina?

“Colonatos de paz” produzem vencedores e perdedores. Eles refletem a correlação de forças externa e interna. O processo de negociação, incluindo quem é consultado no estabelecimento de prioridades e em efetuar concessões, é central para a trajetória futura do “processo de paz”.

A história recente proporciona-nos dois “processos de paz” diametralmente opostos e com consequências dramaticamente diferentes: os aldeamentos de paz indochineses de 1973-75 e os aldeamentos de paz centro-americanos de 1992-1993. No caso da Indochina e mais especificamente dos aldeamentos vietnamita-americanos, a Frente de Libertação Nacional (FLN), assegurou a retirada das forças militares dos EUA, o desmantelamento de bases militares estadunidenses e a desmilitarização do estado. a FLN concordou e acordou um processo de integração política baseado no reconhecimento de certas reformas socioeconômicas e políticas básicas, incluindo reforma agrária, a recuperação da posse de terras de milhões de camponeses deslocados e o processamento de responsáveis civis e militares acusados de crimes contra a humanidade. Os negociadores da FLN fizeram concessões políticas, mas em consulta estreita com a sua base de massa de camponeses, trabalhadores e profissionais. Eles apoiaram o princípio da democratização do estado e desmilitarização da sociedade como condições essenciais para a finalização da guerra.

Ao longo dos últimos 35 anos, o Vietnã evoluiu de país socialista independente em direção a uma economia capitalista pública-privada, transitando para um crescimento mais alto e padrões de vida mais elevados, mas aumentando desigualdades e com maior corrupção.

Em contraste, os acordos de paz centro-americanos assinados pelos líderes da guerrilha levaram ao fim do conflito armado e à incorporação da elite insurgente dentro do sistema eleitoral. Contudo, não houve mudanças básicas no sistema militar, econômico e social. Nenhuma das organizações populares de massa foi consultada. Ao grosso dos combatentes armados, tantos insurgentes populares como mercenários paramilitares foi dada baixa de serviço e tornaram-se um exército de desempregados “armados”. Ao longo dos últimos 20 anos, gangs criminosas tomaram o controle de grandes extensões da América Central, ao passo que a elite da guerrilha ex-Farabundo Marti, e dos seus colegas guatemaltecos e nicaraguenses, se tornaram homens de negócio ricos e aliados eleitorais de políticos conservadores. Eles são protegidos por guarda-costas privados e não tomam conhecimento das condições de 60% da população que vive abaixo da linha de pobreza. Os “acordos de paz” na América Central serviram de veículo para a mobilidade social da elite da guerrilha. Eles não acabaram com a violência. Todos os anos mais pessoas deparam-se com mortes violentas do que os que foram mortos durante os anos de guerra civil.

Os acordos de paz vietnamita e centro-americanos tiveram lugar durante diferentes momentos internacionais. Na década de 1970, a União Soviética e a China proporcionavam vasto apoio material e político aos vietnamitas. Durante as negociações de paz centro-americanas, com a União Soviética desintegrada, a China estava virando para o capitalismo e Cuba enfrentava um “período especial” de crise econômica devido à perda da ajuda e do comércio soviético.

A mudança na correlação de forças internacional influenciou claramente, mas não determinou os resultados desfavoráveis na América Central. Em menos de uma década após os desastrosos acordos de paz centro-americanos, a Venezuela, sob o presidente Chávez, conseguiu derrotar um golpe e avançou rumo a uma transformação socialista. Revoltas populares aboliram governantes neoliberais na Argentina, Bolívia, Equador e alhures. O fim da URSS não acabou com lutas de classe bem sucedidas na América Latina.

A reacionária correlação de forças política da década de 1990 mudou dramaticamente. Em 2011, só a América Central, o México e a Colômbia permanecem como ilhas de reação num mar de esquerda ressurgente e de lutas populares na América do Sul, Norte de África e Sul da Ásia.

O estabelecimento da paz centro-americana, com sua aceitação do estado militarizado, ligado às exportações agro-minerais das elites e às gangs narco-criminosas, tornou-se um monumento de um “processo de paz” fracassado. O estabelecimento da paz vietnamita, se bem que longe de perfeito, pelo menos proporcionou paz, segurança, reforma agrária e rendimento mais alto para o campesinato e os trabalhadores. Não há dúvida de que a Colômbia tem diferenças históricas e estruturais com a América Central e a Indochina.

Os movimentos sociais armados na Colômbia têm uma história específica a qual antecede os insurgentes centro-americanos em muitos anos e desenvolveu laços políticos com certas regiões e movimentos sociais os quais têm perdurado ao longo do tempo. Ao contrário dos insurgentes centro-americanos e vietnamitas eles também não estão dependentes de apoiadores “externos”. Acima de tudo, a experiência fracassada de “reconciliação política” na América Central levou insurgentes colombianos a levantarem condições significativas em relação ao processo de paz, nomeadamente desmilitarização e reformas socioeconômicas (reforma agrária e recuperação de terra para os que dela foram privados). “Paz a qualquer preço” só levará a novas e igualmente virulentas formas de violência, como no caso atual do México com 10 mil mortos por ano, 7 mil assassínios por ano em El Salvador e um número igual de homicídios na Guatemala.

A experiência vietnamita de paz via justiça social e desmilitarização parece assegurar um mínimo de prosperidade. Certamente a correlação internacional de forças melhorou dramaticamente. A América Latina substituiu os regimes fantoches neoliberais. As economias latino-americanas descobriram mercados dinâmicos na Ásia, independentes dos EUA. Revoltas populares no Médio Oriente e na Ásia – desde a Tunísia até o Afeganistão – estão forçando os militares estadunidenses a recuar. O contexto internacional e regional é muito favorável se a Colômbia souber aproveitá-lo. O método e os modos de luta, aqueles que unem movimentos populares sem distinção, deveriam ser abertamente discutidos e resolvidos sem exclusões. A insurgência é parte da solução, não do problema. A chave para um diálogo frutífero é a desmilitarização do estado, finalizar a presença militar dos EUA, terminar o Plano Colômbia e converter despesas militares em desenvolvimento econômico e social.

04/Agosto/2011

[*] Intervenção a ser apresentada no "Encuentro Nacional de comunidades Campesinas, Afrodescendientes e Indigenas por la Tierra y la Paz de Colombia: El dialogo es la Ruta" , 12 a 15 de Agosto 2011, Barrancabermeja, Colombia

O artigo original, em inglês,  encontra-se em: Colombia: Pillage, Promise and Peace
 Esta tradução foi  extraída de: Resistir  

domingo, 26 de junho de 2011

Militares de forças especiais dos EUA atuaram em 18 países latinoamericanos em 2009

Um documento preparado a pedido de congressistas de extrema direita dos EUA indica que o 7º Grupo de Operações Especiais conduziu operações militares em quase todos os países da América Latina em 2009.

Além de terem participado de uma operação-chave na desastrosa guerra contra as drogas no México, esses soldados altamente treinados também participaram de cursos de treinamento no Brasil, segundo reportagem do site Narconews, parceiro da Pública.

7o Grupo de Forças Especiais de Fort Bragg (EUA) atuando no Brasil


Um documento do Pentágono confirma que os EUA empregaram grupos militares de operações especiais no México, durante a escalada da guerra contra as drogas, que levou à morte de cerca de 40 mil pessoas desde 2006.


Os militares de operações especiais também atuaram na Colômbia, Equador, Peru, e em quase todos os países da América Central, vistos como fundamentais na política antidrogas promovida pelos EUA.

O briefing do Departamento de Defesa foi apresentado em Washignton em meados de maio de 2009 a um grupo de empresários e líderes políticos do noroeste da Flórida.

O documento, marcado “Não classificado/Somente para uso oficial” revela as 18 nações da América Latina onde os soldados do 7º Grupo de Forças Especiais [Airborne Green Berets] foram empregados no ano fiscal de 2009, que terminou em 30 de setembro de 2009. As operações incluíram 21 missões e 165 soldados.

Segundo o documento, membros do grupo foram treinados no Brasil, no Centro de Instrução de Guerra na Selva, próximo a Manaus.

O briefing que detalha foi tornado público por uma associação empresarial da Flórida que inclui empresas militares privadas. O grupo, chamado Economic Development Council for Okaloosa County (EDC), publicou no seu site o documento, apesar dele ser classificado como “apenas para uso oficial”.

O documento de briefing havia sido preparado pelo 7o Grupo de Forças Especiais a pedido de do deputado americano  Jeff Miller, um republicado ultradireitista próximo ao Tea Party cujo distrito eleitoral, na Flórida, vai receber o 7º Grupo (que está sendo relocado do forte Bragg, na Carolina do Norte)


No México
O documento também indica que uma unidade do 7o Grupo de Forças Especiais foi empregada no México em 1996 como parte de uma missão “anti-narcóticos”.

As revelações no documento são importantes porque até o momento nem o Pentágono nem o Departamento de Estado confirmavam que soldados de forças especiais americanos haviam atuado em território mexicano.

Isso porque a atuação direta de soldados americanos de operações especiais dentro do México traz um risco político, colocando em risco a vida desses militares caso sejam descobertos por cartéis do tráfico. A revelação também pode estremecer as relações com o presidente mexicano Felipe Calderón, cada vez mais criticado pela desastrosa política de combate ao narcotráfico.

O 7o Grupo de Forças Especiais tem atuado fortemente desde 1980 na América Latina, de acordo com o documento e também com outras fontes. Ele participou em numerosas missões de “contra-insurgência” na América Central e na invasão do Panamá, no final de 1989.

Também tem sido bastante atuante ao longo dos anos em missões de combate às drogas na Colômbia, Venezuela, Peru, Equador e Bolívia. Entre as operações mais notórias em que o grupo atuou está o resgate em julho de 2008 da política colombiana Ingrid Bittencourt e de três contratistas do Departamento de Defesa dos EUA, que estavam sequestrados pelas FARC.


A reportagem explicava que:
a unidade americana Força Tarefa 7, desde o começo de 2009, de acordo com o agentes da CIA, ajudou a descobrir um depósito em Cuidad Juárez cheio de munições americanas que estava sob o controle de narcotraficantes; ajudou a providenciar inteligência que levou à invasão pela polícia mexicana de uma oficina ilegal em Juárez que produzia uniformes militares falsos; trabalhou com militares mexicanos para descobrir um cemitério clandestino perto de Las Palomas, México, cidadezinha próxima à fronteira, ao sul da cidade americana de Columbus, no estado de Novo Mexico. Além disso, nos bastidores, a Força Tarefa cooperou com militares mexicanos na busca de um chefe do narcotráfico, Arturo Beltran Leyva – que foi morto por forças especiais da marinha mexicana em dezembro de 2009 durante uma operação em um apartamento de luxo na cidade de Cuernavaca”.

A informação foi dada ao Narconews por um ex-agente da CIA, Tosh Plumlee, antigo piloto contratista que tinha grandes conexões com o mundo subterrâneo, com o intuito de proteger os membros da Task Force 7. Plumlee disse ao Narconews que os traficantes já sabiam que membros da força-tarefa estavam no país e por isso eles haviam se tornado alvos do tráfico. Contar à imprensa poderia protegê-los e forçar as autoridades americanas a buscar o alvo do vazamento da informação.

O organização WikiLeaks publicou recentemente um telegrama do Departamento de Estado dos EUA revelando que a unidade da marinha mexicana que conduziu as operações contra o “capo” Beltran Leyva “recebeu extensivo treinamento dos EUA” — mais uma evidência do envolvimento das forças especiais americanas na guerra às drogas no México.

O mesmo telegrama observa que o assassinato de Beltran Leyva iria, a curto prazo, levar a um aumento da violência relacionada ao narcotráfico “já que as batalhas entre os cartéis vão ser intensificadas pela falta de uma liderança em um dos cartéis mais importantes do país.”

No México, a guerra contra as drogas já levou à morte de mais de 40 mil pessoas desde 2006.

Centenas de pessoas chegaram nesta quinta-feira, dia 9 de junho, a Cuidad Juárez, na fronteira com os Estados Unidos, em protesto contra a violência gerada pela guerra.

A marcha, que percorreu 3.000 quilômetros, está sendo liderada pelo poeta Javier Sicilia, que perdeu seu filho junto com seis amigos em uma chacina no final de março deste ano.

A chacina aconteceu na cidade de Cuernavaca, próxima à capital – na mesma região onde o capo Beltran Leyva foi assassinado.

No Brasil

De acordo com o briefing, o Grupo de Forças Especiais participou de três atividades no Brasil em 2009. Primeiro foi a visita do chefe do Estado Maior Conjunto das Forças Armadas dos Estados Unidos, Almirante Mike Mullen, que visitou o país nos dias 2 e 3 de março para conhecer a estrutura de defesa de Amazônia.

Acompanhado pelo ministro da defesa Nelson Jobim, Mullen viajou em um avião da FAB até o Pelotão de Fronteira de Ipiranga, na divisa com a Colômbia.

Mullen também ouviu um relato sobre a atuação do Centro de Instrução de Guerra na Selva, criado em 2 de junho de 1964 – dois meses depois do golpe militar – com a ajuda de Grupos de Forças Especiais americanos. O Centro foi fundado pelo Coronel Jorge Teixeira de Oliveira, que fora treinado na Escola das Américas.

No mesmo ano de 2009, dois soldados de Forças Especiais fizeram o treinamento de selva – os primeiros americanos a serem treinados no Centro em 10 anos. Um deles, o oficial Javier Alejandro, é descrito como “um oficial de Forças Especiais altamente treinado e com muita experiência” que fala português fluentemente e é membro do mesmo 7 Grupo de Forças Especiais, segundo um release do comando militar americano.

“Agora, 40 anos depois, a parceria entre os Estados Unidos e o Brasil completam o ciclo”, afirma o release.

Membros do 7o Grupo de Forças Especiais também participaram da competição Fuerzas Comando 2009, realizado em junho em Goiânia, que reuniu 300 militares altamente treinados de 21 países.

Financiada pelo Comando do Sul do Departamento de Defesa dos EUA, a competição acontece todo ano em um país diferente e visa “promover as relações entre militares, aumentar a interoperabilidade e melhorar a segurança regional”

A edição brasileira foi a 6ª e contou com 150 militares americanos.

Por Bill Conroy, do Narconews
Com colaboração de Natalia Viana, da Pública 
Leia a reportagem original em inglês.
Enviado por Luís Giannini de Freitas